lunes 7 de julio de 2008

Karoline Mayer, misionera, la madre Teresa de Latinoamérica

"Me expulsaron de Chile como religiosa y volví como laica"

65 años. Nací en Alemania y vivo en Santiago de Chile, en la población Quinta Bella, famosa por sus delincuentes. Estudié 4 años de Medicina y soy enfermera diplomada. Pertenezco a la teología de la liberación. Para los judíos, el nombre de Dios es Estoy Contigo,y así lo vivo

IMA SANCHÍS

¿Por qué una señorita de Baviera, familia de políticos, eligió la miseria?

Yo quería evangelizar (... cosa que ahora jamás se me ocurriría) a los chinos o ir a trabajar con los leprosos en India. Pero hace 40 años me mandaron a Chile a servir a los ricos y me enamoré de los pobres.

La obediencia debería ser a la propia conciencia y no a la madre superiora...

Me inculcaron que los superiores saben mejor que tú interpretar la voluntad de Dios; hoy no pienso así. Pedí permiso para ir, durante mi tiempo libre, a trabajar con los pobres, gente que vivía en casas hechas con cajas de fruta y techo de cartón; sin agua, luz ni alcantarillado. Una población, Quinta Bella, llena de niños con el vientre hinchado.

¿La primera vez que veía la pobreza?

Sí, entré en shock, 3.000 personas en extrema miseria. Me sorprendió ver cómo trabajando a destajo no les llegaba para alimentar a sus hijos. Urgía hacer algo y me sentí impotente. Los pobres me rechazaron, no querían nada con la Iglesia, que servía a la oligarquía y abandonaba a los pobres.

¿Qué hizo?

Me ofrecí voluntaria en los servicios estatales de salud para ese barrio; me fueron tomando confianza y me dejé guiar por las mujeres: "¿Qué puedo hacer", les preguntaba. "Una olla comunitaria". Mendigando por los supermercados conseguía comida para alimentar a 150 niños. Yo pensaba que iba a enseñar, pero lo que hice fue aprender.

¿El qué?

Estrategias de supervivencia. Con las abuelas y las mujeres que no trabajaban montamos el jardín de infancia, eran sus ideas.

¿Y por qué no lo hicieron antes?

Yo podía aportarles la organización; ellos, la idea de que la solidaridad está por delante de todo. El hoy por ti y mañana por mí es ley entre los pobres. En el último huracán hice una colecta en la iglesia y recaudé 90 euros.

¿Eso es mucho?

Sí, teniendo en cuenta que lo que ofrecían era el dinero de la comida de la familia de un día, pero todos estaban felices de colaborar. Su equipaje es más ligero. A los ricos les suele costar dar incluso lo que les sobra.

¿Cómo vivía esa contradicción entre el mundo rico y el pobre?

Me encontraba en medio de dos mundos: el sueño de unos de una sociedad más justa que representaba Allende, y el miedo de otros a perder sus privilegios. Acabé viviendo con los pobres, y no sin problemas. Allende vino a visitarme y la congregación me mandó de vuelta a Alemania. Tras el golpe militar, decidí dejar la orden y regresar como laica pese a que quería seguir comprometida religiosamente.

... ¿Necesita a una Iglesia que durante siete siglos prohibió a la mujer cantar en los templos porque ensuciábamos el aire?

Creo que desde dentro y con mucho amor se puede revolucionar la Iglesia. Un cardenal de Santiago aceptó que creara la Comunidad de Jesús con otras mujeres jóvenes.

¿Cuál fue su siguiente desacuerdo?

Pinochet prohibió la contracepción: en las revisiones ginecológicas, se les retiraba el diu a las mujeres, el método anticonceptivo más utilizado en Chile. El resultado fue un crecimiento brutal de la natalidad. Yo tengo un centro de salud que atiende a 3.500 mujeres y vi morir a muchas tras abortos clandestinos, así que decidimos continuar con la planificación familiar en nuestro centro.

La credibilidad de la Iglesia se sostiene gracias a gente como usted.

Yo también crecí con esa imagen de Dios piramidal: primero el Papa, luego los obispos, los sacerdotes y, por último, los creyentes. Pero hoy la imagen de Dios de muchos religiosos es la imagen de la comunidad.

La jerarquía se atreve a excomulgar a homosexuales y prohíbe a la mujer divulgar la palabra de Dios. ¿Poder y miedo?

Sí, e ignorancia. Yo doy misa, y es muy gozoso. Ahora voy al congreso de los católicos en Alemania para decirles a las mujeres que tienen que pelear por su lugar y no esperar a que se lo concedan. Hombres y mujeres debemos construir hombro con hombro.

¿Cómo sobrevivió a Pinochet?

De milagro: me han puesto el cuchillo en el cuello muchas veces y han buscado armas en nuestros jardines de infancia. He visto cómo los militares desmontaban la solidaridad, prohibieron las ollas comunitarias y cualquier tipo de reunión vecinal.

Ahora es usted asidua del Parlamento.

Les propongo leyes que promuevan la igualdad. Cuando acabó la dictadura creamos la fundación Cristo Vive, con ambulatorios, escuelas de artesanía para mujeres, de oficios para jóvenes, centros de desintoxicación... que son modelo para todo el Estado.

¿Una fundación sostenible?

Ese era mi proyecto, pero en 1991, con la democracia, el individualismo se hizo carne. Cuando todavía gobernaba Pinochet hice el responso en el velorio de una casa muy pobre; la televisión estaba encendida...

La ventana al paraíso de los pobres.

... Se veía un chico subiendo, decidido, unas escaleras y sobre la imagen se leía: "Si te impones y piensas en ti mismo, triunfarás".

¿Cómo invertir esa tendencia egoísta?

Míreme (va llena de pegatinas). He iniciado una campaña a nivel nacional: "Enamórate de dar". Para mí, solidaridad es amor político, amor que transforma la sociedad y sus estructuras. Luchar por la vida, y la vida es el amor, es lo único que tiene sentido.

jueves 3 de julio de 2008

Betsaida

Mañana, 4 de julio, es la despedida oficial de la escuela donde me crié y donde mi padre ejerció de maestro durante casi 30 años: Betsaida, una escuela innovadora queen los 60 y 70 recuperó el espíritu libre y creativo de la docencia republicana y las corrientes Montessori y Decroly.

Desde aquí, mi homenaje en forma de canción y de texto a los maestros y maestras que han pasado por ella:



VUESTRO LEGADO PARA SIEMPRE…

Los discípulos son la biografía del maestro, decía aquél, y en Betsaida así ha sido, es y será para siempre, pase lo que pase con el edificio.

Vuestro legado permanecerá en nuestros corazones, en nuestras acciones, en nuestras vidas y en las vidas de quienes criemos y eduquemos. Vuestra luz se proyectará así en la eternidad del tiempo.

¡Cómo nos enseñasteis a respetar, a ser educados y amables, a ayudarnos los unos a los otros, a luchar por nuestros sueños y deseos!

¡Cómo, desde vuestra infinita humildad, habéis aprendido por el camino junto a nosotros y no habéis temido hacernos mejores, antes al contrario, os habéis esforzado por hacernos mejores que vosotros mismos!

¡Cómo nos distéis fundamento, raíces, y después -sabios como los buenos maestros- alas para que volásemos y fuésemos libres y conociéramos el mundo y sus entresijos!

Y en esa vida después, por duros que fueran y sean algunos tramos del viaje, disponíamos –y disponemos- de las herramientas que nos otorgasteis: la creatividad infinita, que siempre favorece el optimismo y la evolución; la comprensión, la solidaridad, el compañerismo, el esfuerzo colectivo y la armonía, que facilitan nuestra interacción con los demás; el valor de lo simple y cotidiano, que nos ayuda a tener los pies en la tierra, la cabeza en el cielo y el corazón en los seres; interés y curiosidad por el mundo que nos rodea, que nos incita a la acción y a la reflexión; y, por encima de todo y en mayúsculas, un INMENSO AMOR, que nos ha dotado de autoestima y nos ha reforzado el significado que hemos dado a nuestras vidas, porque desde pequeños nos habéis amado por quienes somos y no por lo que hacemos.

Porque vosotros habéis sido quienes habéis hecho grande a esta escuela, porque, en verdad, VOSOTROS SOIS BETSAIDA, su espíritu y su ejemplo. Porque es, gracias a vosotros, que todos nos sentimos orgullosos de haber tenido la suerte de habernos educado aquí y que forméis parte innegable de nuestras vidas, porque allí donde vamos nos reconocen como vuestros frutos, como vuestros hijos enseñados.

Así que, desde lo más profundo de nuestro corazón, todos los alumnos, verdaderos discípulos que han pasado por vuestras aulas, os damos las GRACIAS. Las gracias más sinceras, respetuosas y amorosas que podáis recibir porque, como maestros trascendentes para nuestra vida y para la Vida, nos habéis construido, nos habéis moldeado, nos habéis desarrollado y nos habéis legado. Sois dignos y nobles merecedores de toda nuestra admiración y respeto.

NUESTRO INFINITO AGRADECIMIENTO.


Vuestros alumnos de Betsaida

Samaritana. Patxi Andión

20 aniversario. Palabras. Patxi Andión

Uno de los recuerdos que tengo de mi padre es el amor que me inculcó por los cantautores, en especial, por Patxi Andión, conocido suyo en los 60 y 70 de Madrid.
De hecho, el día de su partida mis hermanos, mi madre y yo le dedicamos una hermosa cación del vasco.
Aquí os dejo unas joyitas.


Andrés Martín, biólogo y profesor de reducción de estrés (MBSR)

"El estrés va de dentro afuera, y no al contrario"

44 años. Nací en San Sebastián y vivo en Palma de Mallorca. Tengo pareja y dos hijos universitarios. Licenciado en Biología, trabajo en el ámbito de la reducción de estrés y el liderazgo. ¿Mi idea política? Necesitamos vivir en la Tierra con más armonía. Practico el budismo

IMA SANCHÍS

Usted criaba peces.

Sí, era ejecutivo de una multinacional noruega. Hubo las típicas luchas de poder yme tomé un año sabático para pensar qué otras cosas podía hacer con mi vida.

¿Dónde acabó?

En el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, en la clínica de Reducción de Estrés, formándome con su fundador, el doctor Jon Kabat-Zinn. Su programa se imparte en 240 instituciones de EE. UU.

El estrés afecta a uno de cada cinco trabajadores europeos, ¿qué propone?

Desarrollar el equilibrio interior, la capacidad de parar y observar antes de actuar, y responder en vez de reaccionar. Utilizamos el yoga para reequilibrar el cuerpo y la meditación para equilibrar la mente. Hay que descentrarse de uno mismo.

¿Descentrarse?

Observar los pensamientos y las emociones que uno tiene con más curiosidad y menos preocupación, y entender el proceso por el cual los pensamientos y las emociones se van entrelazando hasta hacernos perder el equilibrio interno.

Curioso, un biólogo en estos temas...

Me atrajo esta técnica porque puede medir sus resultados. La depresión, la ansiedad, la hostilidad y la somatización se reducen un 35%. Y al bajar los ciclos de rumiación, disminuye la afectividad negativa.

¿Rumiación, pensar como un rumiante?

Sí, comerse el coco con cosas del pasado que causan sufrimiento, bajan la autoestima y la eficacia. En una sesión de dos horas y media los niveles hormonales de cortisol, la hormona del estrés, se reducen un 40%.

¿Cuáles son las pautas fundamentales?

Desarrollar la conciencia plena, la capacidad de darnos cuenta de lo que está pasándonos sin juzgar si es bueno o malo. Habilitar un control de calidad de nuestro proceso de pensamiento y de nuestro grado de conexión con la realidad que estamos viviendo. A menudo, como la realidad no nos gusta, luchamos psicológicamente contra ella, y esa lucha nos desconecta de lo que sucede.

Vivir momento a momento.

Sí, y desarrollar la autocompasión.

La repetición de los errores es muy puñetera y a veces te hartas de ti mismo.

A mayor grado de inconsciencia, más repetición de errores. En el estrés hay mucha reactividad, genera unas emociones que llevan a actuar de forma impulsiva. Cuando logras hacer una pausa entre el estímulo y la reacción, la impulsividad disminuye. Para ello, es básico darte cuenta de cuándo estás empezando a calentarte.

¿Contar hasta diez?

Tener una mejor autoconciencia, es decir, cómo soy, qué cosas me encienden y qué es lo que puedo hacer en lugar de explotar. Muchas veces, ante los juicios que nos hacen reaccionamos de forma defensiva o atacando, lo cual no es muy efectivo desde el punto de vista de la relación interpersonal. Pero veámoslo desde otro punto de vista.

Veámoslo.

El juicio de otro, aunque no me guste, es interesante porque me está dando información de mí mismo y de él. Si reprimo una emoción, me provoca más tensión, y si la ignoro, sigue condicionando mi comportamiento. Hay que desarrollar la conciencia de cuál es mi emoción y ver la mejor manera de expresarla dentro del contexto, la situación y mis objetivos.

¿Por qué es mejor el yoga que el boxeo?

El yoga es estar consciente del cuerpo y de la respiración; normalmente, en cambio, al hacer footing u otro deporte se desconecta la mente del cuerpo: mientras tu cuerpo corre, tú sigues pensando en tus problemas. El yoga activa el sistema simpático y el parasimpático, porque tensa y relaja. En los gimnasios casi todo es tensión.

¿Qué más?

Hay que cuidar la alimentación. El estrés conlleva unas pautas de alimentación poco sanas: se come a deshoras, rápido, y se toman excitantes. Ese comportamiento realimenta el estrés. Y lo mismo podemos decir de la comunicación: cuando hay estrés, la comunicación va de la agresividad a la pasividad, y ambas provocan más estrés.

¿El camino de en medio?

Desarrollar la asertividad: qué es lo que digo, cómo lo digo, cuál es su efecto en otras personas y en mí mismo; y cómo se puede desarrollar una comunicación más consciente, plena y profunda. Y nos queda otro elemento fundamental.

¿Dormir suficientes horas?

La gestión del tiempo, es decir: a qué dedico mi tiempo y mi energía. Es imprescindible dedicar un tiempo a uno mismo, sus ilusiones y proyectos. Debemos tomar conciencia de nuestra responsabilidad sobre nuestra felicidad y entender que el estrés es algo que se genera dentro y no fuera.

Todo desemboca en el sentido de la vida.

Las personas más resistentes al estrés presentan tres características: gran sentido del compromiso; control de su propia vida pero sin querer controlarlo todo, y capacidad de afrontar los desafíos.

... Comprenden que la vida es cambio.

Sí, que hay salud y luego enfermedad, amor y desamor. De lo bueno podemos disfrutar y de lo malo, aprender. Pensamos que la realidad externa es una cosa y que nuestra realidad interna es otra, pero son inseparables: la única manera de transformar la realidad externa es transformando la interna.

Raimon Panikkar, pensador

"Para ser persona, hace falta ser monje y político"

Tengo 6.000 años: los viví con los hombres que nos precedieron. Nací en Barcelona de hindú y catalana. Soy sacerdote católico, pero no un funcionario del Vaticano. Todo ser humano, y no sólo los profesionales, tiene vocación de monje y político: si no la realiza, está incompleto

LLUÍS AMIGUET

Ahora publico mi Obra completa...

Obra completa: ¿no es un oxímoron?

Lo es. Además, yo sigo todavía vivo...

Doy fe.

He pasado 80 años escribiendo y lo dejo ahí todo como un testimonio...

Sé que más que escribir, reescribe...

Hasta 27 veces reescribí De la mística...

... Y que jamás lee en público.

No hay que preparar el discurso, sino al orador. Yo no preparo los textos para leerlos en público, sino que me preparo a mí mismo en cada momento de mi vida para ser capaz de hablar.

Y sus silencios también se escuchan.

El silencio forja el sentido. Y lo estamos abandonando a cambio de una superficialidad banal e insulsa. Ruido a todas horas en todas partes para no tener que pensar.

No todos podemos ser monjes...

¡Todos estamos llamados a la meditación! ¡Todos la necesitamos! También todos necesitamos la soledad y el silencio tanto como la sociedad y las palabras.

... Ni políticos.

Ese es el grave error de nuestro tiempo: dejar la mística y la política a los profesionales. La vida espiritual y la vida política no son oficios, son dimensiones irrenunciables de cada uno de nosotros.

Que exigen esfuerzo: más cómodo delegarlas y luego quejarse de los delegados.

Todos estamos llamados a realizarnos en ellas. Sólo si somos todos políticos y monjes podremos realizarnos plenamente como personas. Si no, somos incompletos.

Vida completa: ¿otra contradicción?

Sobre lo que usted pregunta, la duración y el fin de la vida, me he inventado una palabrita, tempiternitat, que no es un tiempo ni largo ni corto, sino único...

No podemos decidir la duración, pero sí la intensidad de nuestras vidas.

La intensidad es parte de la singularidad. Somos singulares. Somos únicos... Miserere Domine, apiádate, Señor, porque ego sum pauper,soy pobre...¡Et unicuus! Y único, dice el salmo latino. ... ¡Unicuus! Esta singularidad... Perdone... Perdone... Que me emocione...

Es emocionante.

¡Cada uno de nosotros es único!

...

Si alguien le dice que usted le gusta porque le recuerda a alguien, es que no le ama: cada uno de nosotros es único e irrepetible. Pero esa singularidad sólo podemos vivirla si renunciamos al pasado, que es sólo un recuerdo, y al futuro, que es sólo una ilusión, y vivimos en el presente tempiterno.

Usted ha vivido y ha creído: ha sido sacerdote del Opus Dei en Roma, budista e hinduísta en la India...

La fe no tiene objeto. La fe no tiene complemento.

Y ha vivido ¿cuántos años...?

Seis mil años al menos. Yo no soy individualista: deploro el individualismo egotista que nos impele a encerrarnos en nosotros mismos y nuestras circunstancias; yo he vivido también en esos hombres que vivieron seis mil años antes que nosotros y me siento igualmente responsable de sus vidas...

... ¿Y de sus crímenes?

Sí, también soy responsable de sus crímenes y culpas y sé que puedo lavarlos viviendo rectamente. Vivo cada momento convencido de que la vida es un don único como yo... ¡Qué alegría ser consciente de eso!

¿Usted lo es desde niño?

Mi padre era hindú y mi madre catalana.

Hoy ya no es una mezcla tan exótica.

La inmigración tiene un peligro, el de banalizar su cultura y la nuestra en una amalgama insulsa; de nuevo la superficialidad nos amenaza, pero la mezcla es también una oportunidad de profunda comunión; la de asimilarlos a ellos... ¡Y asimilarnos a ellos!

Sin mezcla, no hay fecundidad.

Por eso necesitamos asimilarlos a ellos y asimilarnos a ellos: ninguna cultura que se encierra en sí misma sobrevive.

¿Sigue siendo usted sacerdote?

Sí, celebro misa. Dependo de la diócesis de Varanasi (Benarés). Soy sacerdote, pero no un funcionario vaticano, aunque en comunión con Roma. Y, en la cadena del saber que formaron mis maestros hasta mí, distingo a Jesús pero no separo a Jesús de Cristo.

¿Y sus alumnos?

Soy alumno: me doctoré en Química y en Filosofía y después seguí siendo alumno con mis alumnos en la Divinity School de Harvard, en la Universidad de California...

¿Por qué volvió de América?

¡Cómo cuidan a sus profesores allí! Trabajé y enseñé y aprendí mucho y bien en América, y me sentí querido y estimulado...

Cincuenta libros: miles de artículos.

Y la palabra: ¡cuántos amigos en cada clase!

Pero volvió.

Hubo un momento en que era feliz allí en el campus, en una casa magnífica, profesor, todo cuanto se pueda desear, unas bibliotecas inacabables y mucho cariño... Pero sentí que mi sitio estaba aquí, Tavertet, entre estos muros y montañas... ¿Escucha qué silencio?

¿Recuerda a algún alumno en especial?

Hoy me han escrito varios alumnos de California. ¡Cuánto cariño en sus palabras!

Regálenos algún pensamiento de los Veda que tradujo del sánscrito (Fragmenta)

La muerte no muere y por lo tanto en la muerte misma está la inmortalidad.

Mike Horn, explorador

"Aquella playa blanca, el agua negra, la jungla verde..."

Tengo 42 años. Nací en Sudáfrica y vivo en Suiza. Soy explorador. Estoy casado y tengo dos hijas, Anika (15) y Jessica (14). ¿Política? Mi país es la Tierra. ¿Dios? Creo en una fuerza superior. Preparo una exploración educativa de cuatro años por todos los mares y continentes

VICTOR-M. AMELA

No sabía que todavía quedaran exploradores…

Toda la Tierra está explorada, sí... Pero hay algo que queda por explorar.

¿El qué?

Lo que sucede dentro de uno cuando viaja en ciertas condiciones.

¿En qué condiciones viaja?

Sin vehículos de motor, durante largas distancias, sin presencia humana, con clima extremo… En esos viajes suceden cosas.

¿Adónde ha viajado así?

En el 2006 partí del cabo Artichesky (Rusia) a pie, y tras 60 días llegué al Polo Norte, con temperaturas de -60 º C.

Otro.

En el 2004 salí de Noruega y fui el primero en circunnavegar el Polo Norte sin motores: en barca, kayak, ski kite (esquí arrastrado por cometa) y a pie, tres meses.

¿Qué comía?

Arrastré un trineo con 180 kilos de comida durante 20.000 kilómetros por los hielos de Groenlandia, Canadá, Alaska y Siberia.

Son ganas.

Gozo. Pero lo mejor fueron los 18 meses en que circundé la Tierra por su ecuador sin usar vehículos motorizados.

¿Por dónde pasó?

Salí de Gabón, crucé el Atlántico en catamarán, caminé de Brasil a Ecuador por el corazón de la selva amazónica, atravesé los Andes, crucé el Pacífico en catamarán pasando por las Galápagos hasta Indonesia, atravesé las junglas de Sumatra y Borneo a pie y en bote, y en trimarán el océano Índico hasta África, que recorrí hasta Gabón.

¿Por qué?

¡Nací explorador! Nací con esta curiosidad de querer conocer qué hay más allá.

¿Cómo empezó?

A los 8 años mi padre me regaló una bicicleta. ¡Qué alegría! Quise ir a visitar a mi tío y me dejó ir solo, con la condición de que "a las seis, en casa". Yo tenía dos tíos: uno vivía a 10 kilómetros; el otro, a 300. Mi padre creyó que pedaleaba hacia el primero...

Y no.

Cuando vio que no volvía a las seis, llamó al primer tío: no sabía nada de mí. Mi padre comprendió... ¡Tenía un hijo explorador!

¿Cómo acabó la cosa?

Vino en mi busca en coche, y no me riñó, sólo me dijo: "En un día no puedes cubrir 300 kilómetros, no te engañes". ¡Fue mi primera gran lección como explorador! Di la verdad: que vas de aquí a aquí, sin trampas.

¿Cómo llegó a explorador profesional?

Lo razonable es quedarse en casa, calentito y tranquilo... Pero si te atrae lo desconocido, pese a pasar fatigas, soledad, hambre, frío..., es que quieres saber quién eres tú.

¿Ya lo sabe?

En cada viaje aprendo algo en mí. Empecé a los 18 años, alistándome en las fuerzas especiales sudafricanas: se alistan 4.000, y al año, quedan sólo los 4 mejores. Estaba ya en la penúltima fase, muy orgulloso, cuando mi padre me llamó: "Tengo cáncer, me queda un mes de vida. ¡Cuida de mamá y de tu hermana!", me pidió. Tras el entierro, aprendí otra cosa muy importante.

¿Qué?

Me sentía triste por no acabar mis pruebas. Le pregunté a mi madre: "¿Me dejas?". Y esa mujer que acababa de perder a su marido de 40 años ¡soltó a su hijo de 18 años! Da a tus hijos educación y seguridad, ¡y deja que vuelen libres, pues toda la Tierra es su casa!

Y desde luego que ha volado, usted.

Es normal que haga todo lo que hago. A menudo me preguntan: "¿Y no te juegas demasiado la vida?". ¡Jugarme la vida sería no hacer lo que hago! Cada uno tenemos nuestro lugar en el puzzle humano, y el mío es este.

Conocer lugares fabulosos.

Y contarlo, para ensanchar el mundo y que lo sintamos todos como nuestro hogar.

Comparta con los lectores tres lugares bellos en que haya gozado.

Amazonia, río Negro: una franja de playa blanquísima entre el agua negra y la jungla verde intenso. Y yo solo, viendo una tortuga volver rauda al agua tras poner sus huevos en la arena... ¡Vida renovándose!

Otro.

Glaciares fundiéndose ante mí en Groenlandia, y yo sintiendo que ahí se fundían secretos almacenados por milenios... ¡Qué escalofrío de que no sabemos nada de nada!

Otro.

Caminaba por hielos siberianos y vi un búho blanco. Él y yo solos en la nada blanca. Sus ojos negros miraban a distancia. Ni se inmutó al pasar a su lado. Horas después, a dos kilómetros (se camina lento en la nieve), otro búho. Miraba en sentido contrario. ¡Estaban comunicándose a enorme distancia con imperceptibles movimientos de pupila! ¿Qué cosita rara fui yo para ellos?

Búhos, tortugas... También las personas le habrán enseñado algo, ¿no?

Sí: conociendo a otras gentes he entendido que quienes no tienen alfabeto, escritura, ciencia, dinero, iglesia... no los necesitan.

¿Qué viaje prepara ahora?

Con este barco, el Pangaea,durante cuatro años recorreré todos los mares con rutas por todos los continentes, con grupos de jóvenes de 13 a 20 años.

¿Para enseñarles qué?

Vivirán las maravillas palpitantes del planeta y su equilibrio delicado, y podrán contarlo en sus casas, en sus ciudades, en sus países… Quiero que aprecien lo que aún tenemos, que estos jóvenes exploradores sean los maestros de generaciones venideras.